Rejuvenecimiento y/o Estrechamiento Vaginal (Vaginoplastia)

Rejuvenecimiento y/o Estrechamiento Vaginal (Vaginoplastia)

El rejuvenecimiento vaginal, conocido popularmente como cirugía plástica vaginal, es un procedimiento correctivo y reconstructivo cuyo objetivo es  fortalecer y mejorar la función de la zona vaginal, remodelando el tejido y dándole una apariencia firme y juvenil.
La vaginoplastia consiste en una serie de tratamientos que sirven para corregir  daños en esta región, como por ejemplo la ausencia del canal vaginal o de otras estructuras, debido a enfermedades congénitas como la Atresia Vaginal o el trauma físico del parto y el cáncer.
El rejuvenecimiento vaginal se puede resumir como un estiramiento y levantamiento de la región de la vulva y la vagina.
También se incluyen procedimientos de disminución de los labios menores, pues en ocasiones son protuberantes, sobresaliendo por entre los labios mayores. Otro procedimiento consiste en la inyección de grasa en los labios mayores, pues en ocasiones carecen de volumen congénitamente o como un proceso asociado al envejecimiento. Finalmente existen procedimientos para disminuir el capuchón del clítoris, que a veces puede ser redundante e incómodo. Todas estas condiciones producen disminución de la autoestima y pueden causar vergüenza e incomodidad, pudiendo llevar incluso hasta una crisis de pareja.

Esta cirugía puede ayudarte a resolver problemas derivados de la edad, partos múltiples, menopausia, anomalías congénitas y otras molestias causadas por intervenciones anteriores. También es posible corregir inconvenientes como la incontinencia menor y problemas de presión interna.
El rejuvenecimiento vaginal también te ofrece la posibilidad de restablecer tu autoestima y de disfrutar de una vida sexual plena, devolviéndote la sensualidad y el placer que se haya podido ver disminuido por las condiciones que ya mencionamos.

Desarrollo y resultado de la vaginoplastia

La vaginoplastia o cirugía de vagina se realiza bajo anestesia general. Durante la cirugía el médico aproxima y refuerza la vagina a su forma tubular original. El dolor se reduce con analgésicos. Las suturas se absorben normalmente. Hace falta llevar a cabo una higiene y desinfección minuciosa con agua tibia, y hasta varias veces al día. Después de 4 a 6 semanas es necesario hacer ejercicios especiales para fortalecer los músculos del suelo pélvico.

Antes y después

 Cirugía Genital

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